HARRY POTTER Y EL LEGADO MALDITO, JOHN TIFFANY Y JACK THORNE

Vuelve a la vida Harry Potter con unos añitos de más (y por qué no decirlo, con unos kilitos de más también) en la nueva novela aventura del mago literario más famoso de todos los tiempos.

 Y si estabais temblando ante la posibilidad de que sus dos buenos amigos, Ron y Hermione, no estuvieran con él. Os equivocáis, los tenemos hasta casados y con una niña (un poco repelente).

 Así que después de esta breve introducción, vamos a conocer un poco más en profundidad la nueva historia de la saga, Harry Potter y el Legado Maldito.

 Los malditos (si, son varios los autores no sólo la propia Rowling) intentan llegarnos a la patata desde la primera letra del libro transportándonos al famoso andén 9 y ¾ que tantas aventuras mágicas nos ofreció en el pasado. Allí conoceremos cómo han crecido los tres personajes principales de la saga y conoceremos a dos nuevas criaturitas que serán los verdaderos protagonistas de la historia, Albus Dumbledore y Scorpius Malfoy.

 Por resumiros la historia, estos dos nuevos personajes se hacen amigos inseparables y como Albus quiere tocarle las cosquillas a su padre (porque todo hijos lo hemos hecho alguna vez) decide que quiere salvar a Cedric Diggory de la horrible muerte que tuvo.

 Y adivinad qué, la LÍA TAN PARDA (porque si no tendríamos libro), pero tan parda que acaba viviendo en otras dimensiones en las que Voldemort es un diabólico líder ¡tiene narices! (chistaco).

Y al igual que le pasaba a su padre, Albus también necesita que le solucionen la mayoría de problemas. Y ahí está su inseparable amigo Scorpius que gracias a un valeroso Snape, Hermione y Ron consiguen restablecer todo. Pero, ¿cuál es el problema de haber querido haberla liado parda y solucionarlo todo? Pues que los malos sobreviven y tenemos un final para trasladarnos a las primeras páginas de Harry Potter y la Piedra Filosofal.

¿Por qué una Sinopsis de El Legado Maldito tan breve?

Os preguntaréis después de esta breve sinopsis, ¿qué me ha parecido el libro? Pues bien, aunque cuesta entrar debido al formato (venidme ahora diciendo que leéis guiones todas la noches debajo de las sábanas y con una linterna) y que la historia al principio no arranca, cuando llevas un cuarto de libro ya no puedes parar de leer porque la historia empieza a coger velocidad hasta el final.

 Creo que este principio tan tedioso, sólo se le hace para el lector, pero es entendible si nos paramos a pensar que esto, en verdad, es una obra de teatro y los personajes que nos van a guiar por la trama son dos perfectos desconocidos unidos a personajes clásicos. Obviando este pequeño punto negro, no voy a sacar más, debido a que no me parece que pueda hacerlo de un libro que me ha durado dos días. Y sí voy a hablar de esas cosas que tanto me tenían fascinado cuando iba leyendo.

 La primera, la nostalgia. Porque sí, 2016 es el año internacional de la nostalgia cultural (que si un cazafantasmas por aquí, un Stranger Things por allá). Y, ¿hay algo más nostálgico del mundo Potter que sacar a casi todos los personajes que en algún momento tuvieron importancia en la saga?

 Vuelve Dumbledore, Snape, Hagrid, la profesora McGonagall, Ginny, Neville, Martle la llorona y…¡hasta los padres de Potter y tía Petunia! (Podéis hacer esta parte gritando cada vez más cada nombre, no os culpo).

 La segunda es que no podía dejar de pensar en cómo iban a recrear momentos mágicos como los giratiempos o los dementores cuando salían las acotaciones de la obra.

 La lástima de esto es que hay que esperar un año para poder conseguir entradas para Harry Potter (A lo Hamilton).

 Y bueno, me despido, no dejéis de leerlo si os gusta Potter. Aunque si os encanta, probablemente ya esté cogiendo polvo en vuestras estanterías después de haberlo devorado.

Fuente: Libros de Harry Potter

Deja un comentario